NACIONALES
29 de marzo de 2026
Leonardo Szuchet asume en DD.HH
El abogado penalista reemplazará a Joaquín Mogaburu, quien deja el cargo a solo tres meses de haber asumido. La designación se inscribe en una reestructuración más amplia tras la salida de Mariano Cúneo Libarona.
En un contexto de reordenamiento interno dentro del Ministerio de Justicia, Leonardo Szuchet asumirá esta semana como nuevo subsecretario de Derechos Humanos, en reemplazo de Joaquín Mogaburu, quien dejará el cargo a pocas semanas de haber sido designado.
La salida de Mogaburu —quien había asumido el 10 de diciembre— se produce en medio de una serie de cambios impulsados tras la renuncia del ex ministro Mariano Cúneo Libarona. Según confirmaron fuentes oficiales, la asunción de Szuchet está prevista para el próximo miércoles, completando así la nueva estructura delineada por las actuales autoridades.
Szuchet, abogado penalista, cuenta con antecedentes en la gestión pública: durante el gobierno de Mauricio Macri se desempeñó como jefe de gabinete de la Secretaría de Derechos Humanos, entonces encabezada por Claudio Abruj. Su regreso al área marca una continuidad técnica en un área sensible, aunque bajo un nuevo esquema político.
Por su parte, Mogaburu era considerado un hombre cercano al ex secretario de Justicia Sebastián Amerio, alineado dentro del oficialismo con el asesor Santiago Caputo. Su salida refuerza la idea de un recambio de figuras vinculadas a la anterior conducción del área.
En paralelo a los cambios de nombres, persisten interrogantes sobre el funcionamiento y la estructura de la Subsecretaría. Uno de los puntos en análisis es el posible traslado de su sede, actualmente ubicada en el predio de la ex ESMA. Según versiones que circulan en ámbitos oficiales, el organismo podría mudarse a un edificio en el barrio porteño de San Telmo, específicamente en Cochabamba 54, donde funcionó hasta 2020 el ex Ministerio de la Mujer.
El recambio en Derechos Humanos se inscribe así en un proceso más amplio de redefinición institucional, en el que no solo se modifican funcionarios, sino también estructuras y posibles sedes, en una etapa marcada por la impronta del nuevo esquema de gestión.

