NACIONALES
6 de febrero de 2026
Investigadores del CONICET registran una medusa gigante

Un equipo científico del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), en conjunto con la Universidad de Buenos Aires, registró en el Mar Argentino un ejemplar de Stygiomedusa gigantea, una de las medusas de aguas profundas más raras y de mayor tamaño conocidas a nivel mundial. El hallazgo se produjo durante la campaña oceanográfica “Vida en los extremos”, desarrollada entre diciembre de 2025 y enero de 2026 en el Atlántico Sur.
Un equipo científico del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), en conjunto con la Universidad de Buenos Aires, registró en el Mar Argentino un ejemplar de Stygiomedusa gigantea, una de las medusas de aguas profundas más raras y de mayor tamaño conocidas a nivel mundial. El hallazgo se produjo durante la campaña oceanográfica “Vida en los extremos”, desarrollada entre diciembre de 2025 y enero de 2026 en el Atlántico Sur.
El ejemplar fue filmado a 253 metros de profundidad, en el talud continental argentino, una región oceánica escasamente explorada desde el punto de vista biológico. De acuerdo con las estimaciones realizadas por el equipo de investigación, la medusa alcanzaría una longitud total cercana a los 11 metros, una dimensión excepcional que la convierte en uno de los organismos gelatinosos más grandes registrados en el país.
La expedición se llevó a cabo a bordo del buque de investigación R/V Falkor (too), que recorrió un extenso sector del Mar Argentino, desde el puerto de Buenos Aires hasta Tierra del Fuego. Entre las áreas estudiadas se incluyeron ambientes de alta complejidad ecológica y bajo nivel de conocimiento previo, como el cañón submarino Colorado–Rawson y el mayor arrecife profundo conocido de Bathelia candida.
Desde el punto de vista biológico, Stygiomedusa gigantea se caracteriza por presentar una campana de aproximadamente un metro de diámetro y cuatro brazos bucales extremadamente largos, que pueden extenderse hasta 10 metros. A diferencia de la mayoría de las medusas, estos brazos carecen de células urticantes y cumplen una función de captura pasiva, envolviendo plancton y pequeños peces en el ambiente de aguas profundas.
El registro fue posible gracias al empleo del vehículo operado remotamente (ROV) SuBastian, una plataforma tecnológica de última generación capaz de descender hasta los 4.500 metros de profundidad y obtener imágenes en alta definición sin perturbar el entorno. Este enfoque no invasivo representa un avance sustancial frente a métodos tradicionales como las redes de arrastre, ya que permite observar a los organismos en su contexto natural y registrar comportamientos imposibles de detectar de otro modo.
Desde su descripción científica en 1910, Stygiomedusa gigantea ha sido observada en contadas ocasiones —poco más de un centenar de registros a nivel global—, lo que subraya el valor científico del hallazgo. La nueva observación aporta información clave sobre la distribución de la especie y refuerza el rol del Mar Argentino como un reservorio de biodiversidad profunda aún ampliamente desconocido.
Durante la misma campaña, el equipo del CONICET documentó además, por primera vez en aguas jurisdiccionales argentinas, una “caída de ballena” a casi 4.000 metros de profundidad, junto con comunidades biológicas inéditas asociadas a arrecifes profundos. Estos resultados confirman que vastas porciones del océano profundo argentino permanecen inexploradas y destacan la importancia estratégica de la investigación científica sostenida para comprender, conservar y gestionar los ecosistemas marinos.
El trabajo realizado reafirma el papel central del CONICET en la generación de conocimiento científico de frontera y en la exploración de ambientes extremos, posicionando a la Argentina como un actor relevante en la investigación oceanográfica internacional.
